Cuenta Richard Garfield, el creador de Magic, lo importante que es la consistencia en los textos de las cartas. Los términos usados no han de dar pie a interpretaciones dispares. Se dio cuenta especialmente cuando un jugador le dijo que tenía la carta más poderosa de todo el multiverso. Tras lanzar ese conjuro, ganaba al turno siguiente. ¿Cómo es posible? Así:«El oponente pierde el próximo turno». ¡Claro! Si mi oponente pierde el próximo turno, ¡yo gano la partida! Pero, como habréis podido adivinar, ese «pierde» hace referencia a «el próximo turno». Así que, en esencia, Starburst bien interpretada era una carta todavía más tóxica para el juego, porque a nadie le importa perder una partida, pero perder un turno… ¡jamás!