El pasado fin de semana jugué por primera vez a Sospechosos habituales. Ya había leído comentarios sobre cómo este juego saca lo peor de cada uno, pero no me lo terminaba de creer.

GUAU. ¡Qué bestialidades! Menos mal que era el grupo de confianza. Desde luego, no es un juego para sacar en público. En el primer minuto los comentarios aparecían tímidamente, pero pronto entramos en una vorágine de prejuicios en la que valía todo. Y durante este proceso, se nos ocurrió, ¿y si nos lo hicieran a nosotros? Y así nació la variante: Sospechosos habituales.

sospechosos pablituales

¿Cómo funciona? Fácil, rápido y para toda la familia, amigos:

  1. Reúne fotografías de las caras de tu grupo habitual de juego, de tu familia o de tus conocidos.
  2. Mándaselas a otro grupo de juego donde nadie os conozca.
  3. Pídele que se graben despotricando de vosotros mientras juegan a Sospechosos Inhabituales con vuestras caras.
  4. Llorad. Deprimíos. Os lo tenéis merecido.