Perdonad que el título sea un cebo, pero no quería arruinar la sorpresa. Jugando al Código Secreto el otro día, alguien, que querrá permanecer en el anonimato, hizo algo tan gracioso que no importó que fuese trampa.

Era su primera partida como maestro de espías, pero ya había visto cómo se jugaba. Ya sabía que solo se puede decir una palabra y un número. Tenía que relacionar estas dos.

accidente de un audi

Estuvo pensando y pensando. Se oía el ruido de una tetera saliendo de su cabeza. Y con cara de voy a decir pepino en vez de cohete y sé que está mal, va y suelta «accidente de un Audi: 2».