Narrativa en el wargame – Parte II

Siguen dos ejemplos más que ilustran el uso de los dados en BoB y su traducción en la narrativa de la partida continuando lo expuesto en el artículo anterior.

 

III
Resolviendo el combate

Uno de los usos más evidentes del uso de los dados es la resolución de combate: ya a tiros, ya a culatazos, ya a mordiscos, lanzamos dados y a ver qué pasa.

En BoB, es muy sencillo. La infantería tiene dos valores: Fuego y Fuego de capacidad1 (Proficiency fire). El segundo valor se utiliza para resolver el Fuego de asalto (mover y disparar en una sola activación) y el Fuego de reacción (interrumpiendo la activación del enemigo).

Dichos factores se ven modificados por la distancia, la cobertura del enemigo, la falta de visibilidad por humo o nocturnidad. etc. El factor de Fuego modificado nos dice cuál es el número más alto que debemos sacar en 1d10 para obtener un resultado adverso para nuestro objetivo2.

Generalmente conseguiremos hacerle perder un nivel de Moral3 pero tiradas particularmente bajas pueden conseguir reducir o eliminar la unidad enemiga de manera permanente.

En el proceso de disparo de una unidad a otra, vemos dos mecanismos entrelazados e interdependientes: hacemos un primer chequeo de Moral y/o Capacidad para ver si estamos atentos al entorno y cómo reaccionamos y un segundo chequeo (sólo si el primero fue exitoso) para ver qué efecto causa nuestro fuego.

El autor podría resolverlo todo con una sola tirada percentil. Pero con dos tiradas acota con más detalles los sucesos simulados y añade dramatismo. Accidentalmente, consigue acortar la ristra de modificadores a aplicar en un solo chequeo. Hay gente que lo agradece: la LOGSE ha reducido la agilidad matemática de las mentes más tiernas…

Volviendo a la resolución del fuego, debemos asumir que la falta de éxito no debe entenderse como que hemos estado practicando el tiro al pato mientras el enemigo aplaudía risueño. Seguramente estén con la cabeza pegada al suelo bajo la lluvia de metal; puede que hayamos dado a alguien, pero los compañeros de la víctima, en el fragor del combate, aún no se han dado cuenta. O igual se envalentonan ante tamaña injusticia. Muchas son las plausibles explicaciones.

Tampoco debe entenderse que al reducir una unidad4 nos hemos cargado a la mitad del pelotón. Igual sólo hemos herido al cabo Joe (un tipo querido y entrañable, no como Billy. A nadie le cae bien Billy, que es un poco gorrón). Además, dos compañeros quedan atrás para intentar evacuarlo lo antes posible. Y, claro, al resto les baja la moral. La insoportable mortalidad de la ficha de cartón pesa sobre nuestras unidades.

 

IV
Aguantando el tipo

¿He dicho moral? Sí. Lo he oído alto y claro. Uno de mis temas favoritos. Volved a sentarnos que no he acabado aún.

Ya hemos visto, en el anterior artículo, como el estado de Moral de una unidad puede limitar nuestra posibilidad de activación. Pero hay más.

Acabar la activación Suprimido o Totalmente suprimido5 en situación de peligro puede obligarnos a abandonar la posición casi al final del turno, en la fase de Huida (Rout).

Os explico el mecanismo así por encima:

Si una unidad comparte hexágono con otra enemiga, está adyacente a un enemigo que no se encuentre en melé7 o de encuentra a descubierto en la línea de tiro de un enemigo… tiene que chequear moral.

Básicamente: lanza 1d10 y compara el resultado con el nivel actual de moral. Si falla, busca cobijo y lo busca siempre hacia la retaguardia6. Si la tirada es muy alta, resultará, además Reducida o Eliminada; si se ve obligado a pasar adyacente a enemigo, será Eliminada. Cómo veréis hay más bajas en esta fase de Huida que en la anterior, en la que se resuelve el intercambio de fuego. Esto nos da una idea del modelo que ha creado el autor: el intercambio de disparos causa pocas bajas8 pero mantener a nuestros hombres en primera línea bajo constante castigo, eso no es tarea fácil.

El mortero preparado. Un. Dos. Tres. ¡Ahora!


Kirkpatrick y los suyos salen como impulsados con un resorte por puertas y ventanas. Venéreo y El Franchute abren fuego con las ametralladoras con ánimo de gastar hasta el último cartucho. Muchos gritan para exorcizar el miedo. Tienen que tomar la posición enemiga o perderán contacto con el resto de la Compañía.

Los boches se reponen antes de lo esperado y abren fuego. A tope. Es el puto Día del Juicio.

– ¡Al suelo, ya! ¡Por el amor de Dios, cabezas al suelo!

El sargento no sabe si le oyen o le hacen caso por puro por instinto. La cosa no pinta bien. En mitad de la nada, sin más protección que los propios cráteres y la orquesta fascista interpretando un réquiem macabro y atronador. Jules, ¿algún herido? Joder. ¿Dónde coño estás, Jules?

Y ahora lo ve. Boca arriba. Con el gesto estúpido y los ojos en blanco todo cubierto de barro y sangre. Kirkpatrick oye al Francés maldiciendo a lo lejos. Smitty está llorando. Joder, hoy no. Hoynohoyno…. Hoy no.

Otro mortero estalla en las posiciones enemigas. Ahora sí han acertado esos cabrones. Claro que sí. Es la nuestra. El sargentorespira hondo y grita:

– Chicos. Tenemos que llegar. Van a pagarla. Por la madre de Dios que vamos a reventarles la cabeza con nuestras putas botas. ¡Por Jules!

Al unísono, lo que queda del pelotón del sargento Kirkpatrick se levanta del suelo, avanzando entre gritos, juramentos y el ruido de los fusiles como endemoniados. ¿Acaso no están poseídos todos los que matan y mueren en el frente? Pudieron ver el terror en la cara de los boches; tan cerca ahora…

Cuando pasen los años, los supervivientes contarán a los suyos como tomaron la trinchera contra todo pronóstico, pese al fallo inicial del apoyo, pese a ser menos y lo inexpugnable de la trinchera alemana.

Y dirán que lo hicieron por Jules.

– – –
1. Y lo llamo Fuego de estrés para diferenciarlo de la Capacidad que vimos en los vehículos.

  1. Dejamos para otros analistas los conceptos básicos de la melé, que se resuelve en la tercera fase del turno y que no es objeto de comentario en esta serie de artículos.
  2. Dificultando posteriores activaciones como vimos en el artículo anterior.
  3. Lo que merma las facultades de la unidad permanente.
  4. La unidad puede estar En buen orden, Suprimida o Totalmente suprimida. Son los tres niveles de moral ordenados de mejor a menor. Se explica en el artículo anterior “Dados que hablan”. Ya un clásico de la divulgación lúdica de nuestro tiempo.
  5. Se trata como veis de un movimiento involuntario, ya que no acompaña a las necesidades del jugador. ¿No es maravilloso que vuestra gente se mueva cómo mejor le venga ignorando tus ordenes? Yo creo que sí: muy realista.
  6. Debe entenderse como combate cerrado, no es que estén a bofetada viva.
  7. La artillería y los morteros causan más, aquí no decimos que no se muera nadie por fuego enemigo. Que conste.

1 Comentario

  1. La pena es que a menudo se centra uno en la parte competitiva y se olvida pensar en que puede representar cada mecánica durante la partida. Es mas habitual en mi caso pensar en ello fuera de la partida, cuando estoy leyendo el reglamento que durante la partida, que estoy mas a no meter la pata.