La edad de Oro del Wargame es ahora y morirá con nosotros

Dicen que la Edad Dorada del wargame pasó. Discrepo: nunca se han publicado tantos juegos, nunca hubo tanta editorial (pequeña o grande) y nunca se llegó a un público tan numeroso ni tan diverso. La calidad de producción es más alta que nunca.

También creo que la afición, como la conocemos hoy, va a desaparecer. Así lo proclamo. La edad de Oro del Wargame es ahora y morirá con nosotros.

Guardad los pañuelos. No pasa nada. ¿Somos jugones o plañideras? Las modas vienen y van y hemos de dejar hueco para lo nuevo.

Sin dramas, ¿eh?. Aquí hemos venido a divertirnos.

 

I

Mi primo Delaney, de 14 años y cinturón negro con tercer Dan de captura de poquemones™, ha pasado por casa. Se ha quedado cuajado y con sonrisa boba ante la vitrina de mi ejército napoleónico a 15mm. ¡Por fin alguien valora esa monstruosa colección de plomo capaz de representar la batalla de Borodino a escala 1:20!. Como no sabe quién es Napoleón (EGB, LOGSE, LOMCE, de mal en peor) pregunta por los marines espaciales, que un colega lo tiene y mola mazo. Coño, sé de qué habla. A este me lo atraigo al Lado Oscuro a la de ya.

– Enriquito, majo, eso lo puedes jugar con tus colegas, aprovecha que estás conmigo. Yo también jugué a fantasía de crío, claro, y era la hostia… – miro hacia el cielo con las manos sobre la panza y rostro de autocomplacencia-. Pero descubrí el histórico: Alejandro, Julio César, el Cardenal Infante, Lee, Rommel, Patton…. – Me callo ante una mirada de vitriosa piscifactoría – ¿Sabes quiénes son, Luisín?

– ¿Y no tiene marines espaciales?

Me resigno y rebusco en una caja en el estante más bajo de mi ludoteca.

– Claro, monín, aquí los tienes. Squats y eldars traídos de la pérfida Albión hace ya más de cuatro lustros- Obtengo lo de los ojos de pez de antes y un gesto algo becerril de ahora.

– Bueno en fin – abro la caja y empiezo a mostrarle las miniaturas con orgullo.

– Los de Antoñito son más chulos. Estos son un poco mierda. Y pesan. ¡Los suyos son de plástico y están mejor hechos!

– Ya, ya.. En fin. ¿Nos echamos una partida?

– ¡Claro!

 

II

Es entonces cuando descubro que no han jugado nunca. “Es que son muchas reglas” ¡Warhammer! ¡Muchas reglas! Virgen de Dios, qué estoy oyendo. Quisiera sepultar al imberbe de Ataulfo bajo mis manuales de táctica militar renacentista. Menudo pájaro.

Es víctima de la Era de la Inmediatez.

 

III

Los juegos de guerra son la antítesis de lo inmediato. Hay que leerse las reglas (con los comentarios del autor), jugar un par de turnos para ver cómo funciona eso, equivocarse, rectificar, volver a colocar las ciento y pico fichitas, etc. Muchos requieren apuntar o llevar una cierta contabilidad. Puede que tu contrincante piense demasiado la jugada mientras tú haces calceta y las campañotas exigen varias tardes sentados -uno frente al otro- como un matrimonio viejo.

El joven promedio (si existiera o existiese) está acostumbrado a video-tutoriales donde usan palabras cortas, a programas de móvil súper intuitivos y a instrucciones de Ikea con dibujitos. Suspende y pasa de curso para que no se traumatice. Quiere el último Chorriphone 6000™ y su padre se lo compra.

No sabe qué es ahorrar y, sobretodo, no se le ha enseñado a esperar. ¿Cómo va a leerse un manual de veinte páginas para jugar si puede conseguir (o, mejor dicho, cree que puede conseguir) lo mismo con un click?

Y esa es la señal de nuestro Apocalipsis según San Nintendo.

 

IV

Pero no seamos alarmistas. ¡No demos la batalla por perdida!

Si encontrásemos un alma paciente entre los telespectadores de hoy – una entre cien, si fuera- podríamos salvar la ciudad, evitar el castigo divino. Salvaríamos la vida de sus habitantes.

La industria ya ha empezado a trabajar en juegos de guerra más bonitos, más fáciles e intuitivos, más rápidos. Juegos pensados para ese escaso porcentaje de jóvenes de hoy que no temen sufrir ceguera por abrir un libro pero que ha crecido en la vorágine del Tú lo vales y Lo mereces ahora.

Nos estamos renovando, lentamente, con paso firme y seguro. Buscamos nuevo público para el wargame, que no será el wargame de antes: será nuevo y mejor. Sólo hay que encontrar jugadores.

Y para eso estoy yo aquí.

Para invitaros a seguir leyendo mis próximos escritos. Para invitaros a creer, a crecer, para ayudaros a ser mejores personas y para hacer de éste un mundo mejor. ¡Uy!, igual me he pasado un poco, ¿no?.

Bah, seguramente no.

Bienvenidos.

24 Comentarios

  1. Interesante artículo. Yo llevo más de 25 años jugado a wargames, empecé con los NAC de mi hermano, concretamente La Caída del imperio Romano y el Día más Largo, la afición fue evolucionando hasta llegar a probar el Virgin Queen será seguramente de lo que más he disfrutado. La iniciación al terreno táctico vino con Battlemaster, de ahí a warhammer Fantasy, Warmaster y de ahí a warhammer históricos para probar sistemas más historicistas.
    Bien, pues aquí estoy con 34 tacos y creo que puedo decir que todos esos sistemas estan caducos (algunos como pese a tenerlo todo de frente no han tenido una renovación bien planteada), exigían un enorme esfuerzo de entrada que sólo un auténtico fanático podía aguantar, yo me siento incapaz actualmente de gastar mi poco tiempo libre en esos juegos, por contra no me quejaré de jugar un Twilight Struggle o un Rebellion, básicamente porque tienen mecánicas mucho más elegantes gracias a una mayor abstracción, que permiten un ahorro de tiempo y espacio. Desde luego a nivel táctico no me adentraría a nada que fuese más allá de un Saga y a nivel fantástico como mucho un batallas de poniente. A lo que voy es que el universo clásico del wargame debe cambiar a un nuevo más mundo más acelerado pero también más evolucionado a nivel mecánico si quiere sobrevivir, si no solo le quedará la extinción con la posibilidad de volver sobre las viejas glorias los pocos que queden con memoria y ganas.

  2. Pongo mi primer pie en la playa de desembarco con este comentario e inmediatamente corro como alma que lleva el diablo en pos de un parapeto…

    En primer lugar, doble enhorabuena, a Ushikai y a Juan respectivamente, por el nuevo Portal y por el nuevo blog. Asalta uno esta Bloody Omaha lúdica con profunda emoción.

    En segundo lugar, puntualizar que decir que vivimos una Edad Dorada del Wargame y al mismo tiempo vaticinar que tiene los días contados se me antoja una contradicción. Editar un juego y sacarlo al mercado es, además de una apuesta cultural, antes y en inicio, una apuesta económica. Dudo mucho que las editoriales empiecen a gastarse los dineros pensando que el techo de su público van a ser cuarentones o más, hijos de la EGB, que llevan desde los tiempos de NAC, International Team y Avalon Hill bebiéndose la vida delante de un mapa de hexágonos… Si creyesen eso, pienso, ni se molestaban en el intento… Y en eso sí que te doy la razón, precisamente porque vivimos en el pico inacabable y estresante de la inmediatez, lo bítico y lo digital, vivimos una Edad de Oro del Wargame y del juego de mesa, del ludismo que se puede tocar… Toda acción provoca su reacción. Poco a poco va a haber más y más gente rebotada de la fiebre digital que vea en reunirse a jugar, en persona, con los amigos, un oasis de valor incalculable… aunque sea para pegarse de hostias -lúdicas, se entiende- por un pedazo de playa francesa, allá donde Cristo dio las tres voces…

    Está claro que siempre vamos a ser una minoría y que competir con la inmediatez digital y las sucesivas reformas educacionales se antoja casi imposible… Pero aquí estamos, y cada vez más, y eso también significa algo…

    Saludos.

    • Me gustaría pensar así, que no seremos los últimos defensores de un juego que se ha de saborear muy lentamente, y cuyo aprendizaje sea más largo que las partidas de otros muchos juegos.
      Pero sí que creo que lo que empezó con los juegos de NAC prácticamente desaparecerá con la actual generación de cuarentones.
      ¿Conocemos algún veinteañero que juegue a este tipo de juegos?

  3. Gran blog.
    Hace muchos años, más o menos unos veinticinco, recuerdo que el hermano mayor de un amigo tenía en casa un montón de cajas de juegos extraños (nosotros no salíamos del imperio cobra y del risk) todo en inglés y con fichitas muy pequeñas. Mi amigo aprendió a jugar a un par de ellos con su hermano y nos los trajo a los demás. Pese a que eran para dos jugadores pasamos un verano completito de partidas al Cry Havoc y al Napoleon at waterloo, nos arreglábamos entre todos para tomar las decisiones en equipo ya que normalmente éramos cuatro o cinco.
    No recuerdo haber vuelto a jugar a ningún wargame en concidicones después de aquellas partidas, pero tras ver tus videos y la manera en que lo explicas y volver a escuchar en uno de los últimos el nombre del Cry Havoc me ha picado el gusanillo. Ya estoy intentando hacerme con una copia del Cry y tengo en el punto de mira el For the people ya que va a salir en castellano.

    Muchas gracias y seguir así.

  4. Espero que no sea tan negro el futuro de los wargames y de los juegos de mesa en general. Creo que enseñan valores y ayudan a adquirir herramientas muy útiles en el día a día, como la paciencia o el respeto… a pesar de ser juegos de guerra :P

    Por lo demás, fantástico artículo. Qué voy a decir yo… seguidora y fan fiel.

  5. A ver, es evidente que el wargame pierde terreno frente a otras opciones, y que la cultura actual no favorece su práctica… pero creo que no se ha apostado tampoco por acercar juegos mas sencillos a las nuevas generaciones. Mi primer wargame fue el sinaí de Cefa y uno de la segunda guerra mundial de NAC (Para mi wargame siempre fueron fichas, hexágonos y tablero). Con unos libretos de instrucciones muy reducidos. Además el sinaí tenia ayudas visuales muy importante. Y quizá por eso estoy aquí.

    No podemos pretender iniciar a alguien con un producto tan poco atractivo compuesto por un libro, una cinta métrica y unas minis sin montar ni pintar. (A veces aderezado con un libro aún mas gordo de uniformes de la época.)

    Por fortuna se ve que algunos juegos avanzan en ese sentido. Mas visuales, que requieren menos preparación en cuanto a lectura de reglas o montaje…. Algo que va mas con los tiempos.

    Es que ni yo me metería con una reproducción histórica a 15mm por ejemplo. XXDD

    Y aceptemoslo: somos un subgrupo dentro de los juegos de mesa, que siempre van a ser mas fuertes.

  6. En mi opinión modesta, esta iniciativa tanto de los vídeos de Juan y Sergio como de este blog se define por sus frutos. 15 comentarios. Los vídeos los he visto doscientas cuarenta y uno veces cada uno, a cual mejor tanto los vídeos como Juan y Sergio. Pido a ambos, si se me permite, opinión y reseñas de HERE I STAND, de VIRGIN QUEEN, por un lado y por otro de Cruzada y Revolución y de Senderos de Gloria. Me interesa conocer la opinión especialmente de Juan.
    Ya q estamos pido, si se me permite (bueno y si no tb) moderación en el lenguaje en el blog, que los vídeos son pura elegancia y buen hacer y el blog no les debe desmerecer.
    Muchas gracias Juan y Sergio.

    • Muchas gracias por tus palabras.

      En mi opinión Here I Stand y Virgin Queen son juegos temáticos, no wargames. Esto no resta ni suma valor al juego, es una categorización. De hecho, creo que son dos juegos excelentes y que merecen mucho la pena.

      Diré ahora que no los juego porque suelo evitar los multijugador que no pueda acabar en una tarde. Una peculiaridad mía y no una flaqueza de estos títulos.

      De SdG hicimos un vídeo y lo perdimos… Es un juego magnífico y no descarto que aprovechemos el lanzamiento de la traducción de For the people para hablar de él.

      Crusade & Revolution es, en mi opinión, el mejor juego sobre nuestra Guerra Civil. Lo he jugado mucho y lo he disfrutado siempre. Tomo nota. Quizá podamos invitar al autor al programa…

      Finalmente, debo darte una mala noticia: soy malhablado y soez. No lo digo con orgullo ni con ánimo de llamar la atención; quiero advertirte de que en los vídeos y en los textos te encontrarás con momentos poéticos, algo de humor inteligente y bastante chiste fácil. Y salpicado todo con tacos aquí y allá.

      Entiendo tu crítica y reconozco el valor de lo correcto. Pero no quiero bajo ningún concepto llevar a engaño a nadie. Ni mis vídeos ni mis textos están pensados para un público infantil/juvenil y es cada progenitor quien debe decidir si su hijo/a debe acceder a ellos.

      Muchísimas gracias por escribir. Confío en seguir contando contigo entre nuestros seguidores.

  7. En mi caso juego bastante a juegos de mesa, sobretodo me suelen gustar mucho los euros pero desde hace tiempo tengo curiosidad por los wargames.

    Me llama el Victus aunque no se si seria mejor probar otro tipo antes, que me recomendarias?

    Por otra parte, es verdad que poco a poco el interes por la historia se va perdiendo un poco para poner la mirada en el devenir del futuro, pero si se juega con lo epico de las batallas pasadas como lo hacen las futuras fantasticas, creo que llamaria mucho mas a chicos mas jovenes que igualmente cuando sean mayores igualmente entran en el hobby.

    • Creo que es la estética lo que atrae a los jóvenes a la fantasía, no la falta de épica en las batallas históricas. Otra cosa es que en los colegios la Historia, como el resto de materias, se trate cada vez peor y los niños no sepan la de gente pegando lanzazos que había en Zama.

      Nada malo hay en jugar a fantasía o ciencia ficción, desde luego. Yo lo hago y lo disfruto.

      Mi crítica es, sobre todo, a la necesidad de inmediatez. Esa es la principal dificultad para que el wargame arraigue en un jugador de hoy.

      Respecto a tu pregunta, no conozco Victus. Quizá un juego de asedio y asalto urbano no sea lo primero que me viene a la cabeza para iniciarse. Dicho esto, si el tema te interesa seguro que lo disfrutas.

      Puedes visitar el vídeo Juegos de Guerra #4 en este mismo portal para ver algunas recomendaciones para meterse en el mundillo.

  8. No puedo estar más que de acuerdo, pero con el crío. A quien se le ocurre intentar meterle entre pecho y espalda al chaval un juego de histórico para introducirle en el mundo de las miniaturas :Not-Amused: . Yo para esa edad tuve el primer contacto con las miniaturas a través de GW. Si me llegan a intentar vender la moto del histórico no me acerco ni con un palo. Me parece que has pecado de abuelo cebolleta. Ya deberías de notar que los wargames ni son para todo el mundo ni son un producto de masas. A pesar de lo que te comento, el articulo me ha gustado, pero no voy a darte la razón en eso de “cualquier tiempo pasado fue mejor” y las generaciones “siguientes son mas flojas que la mía”, tal y como puede sintetizarse del texto.

    • No digo que cualquier tiempo pasado fuera mejor, más bien al contrario: ahora el mercado ofrece más producto y mejor. Sobre la flojera de los jovenzuelos (es una generalización, por lo tanto no siempre verdadera)… discrepamos. Afortunadamente, me consta que hay muchas y honrosas excepciones.

      Sí quiero resaltar que el juego histórico no es, necesariamente, más complicado que el de ambientaciones fantasiosas. Si es más o menos atractivo para un individuo concreto depende de sus inquietudes, todas válidas.

      Un saludo.

  9. Estoy deseando poder sumergirme en este mundo, mi único problema es que dejé atrás la adolescencia hace tiempo y a mi hijo le faltan algunos años (tiene 7) para llegar a ella. Sigo con interés tus colaboraciones y me pregunto con que juego de confrontación podré iniciar a mi peque en este mundillo sin asustarle.

    • Pues, por clásico que parezca, creo que Risk y Stratego son buenas opciones para estas edades.
      Juegos de mazmorreo (tipo WarhammerQuest, Space Hulk o similar) en los que lleve más de un personaje también pueden ayudarle a coger nociones básicas de táctica.
      No sé si siete años son poquitos para estos últimos, cada niño crece a su ritmo. Yo empecé sobre los doce, aproximadamente.

      Gracias por seguirnos.

  10. Confío en que no sea así y el presagio no se cumpla. Cuando yo tenía 14 años, tampoco eran muchos mis amigos a los cuales les interesaban la guerras napoleónicas u otros periodos bélicos. Los chavales a los que les gusta la historia militar siempre han sido una minoría, y supongo que en la actualidad sigue sucediendo lo mismo. No creo que el porcentaje de adolescentes interesados por la Historia haya disminuido considerablemente. ¡Siempre ha sido bajo! Luego llegó el Risk y, todos esos que no habían oído hablar en su vida de Borodino, Arapiles o Leipzig, lo convirtieron en un éxito de ventas.

    • Coincido contigo en lo de la afición por la Historia. Mi queja -o mi descripción de una situación objetiva, si se quiere- va más dirigida a la necesidad de inmediatez. Es un tema educativo.
      Respecto a lo de interesarse por un conflicto bélico determinado, yo mismo he ganado interés en ciertos periodos o conflictos después de jugar un título concreto así que son aficiones que se “retroalimentan”. También me he acercado a autores de fantasía o ciencia ficción después de jugar a algún juego ambientado en alguna de sus obras. :-)